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20 de Julio de 2009

¿Qué es la edición de textos?
Por Ed. Martín Herrera para Micropixel Blog
Por edición, en sentido general, puede entenderse la preparación de un original para su publicación o para su presentación en cualquier formato o medio. Para diferenciar la edición del proceso de edición en su sentido más amplio se la suele denominar «edición propiamente dicha» (editing, en inglés). La edición es la etapa del proceso general que se sitúa inmediatamente antes de la corrección de estilo.

Al escribir se construyen textos y esto requiere de diversas habilidades por parte del sujeto que escribe: discriminar informaciones relevantes de las irrelevantes, estructurarlas en un orden cronológico y comprensible, escoger las palabras adecuadas, conectar las frases entre sí, construir párrafos, delimitar los contenidos de un capítulo. Estas competencias surgen por experiencias previas de escritura. En la mayoría de los casos, los sujetos que escriben no dominan por completo estas habilidades y, en consecuencia, sus textos no alcanzan los objetivos que se habían planteado. Por eso, el ojo preciso del editor y su criterio para lograr que los textos comuniquen con fidelidad sus contenidos son necesarios para conseguir una comunicación eficiente.

El editor debe asegurar que el original sea correcto y consistente, que esté bien organizado, que se adecue al público al que está dirigido y que no lesione la imagen de la empresa que respalda al contenido. La edición (o editing) está dividida en dos momentos de análisis, que se distinguen por la extensión de los textos que trabajan: el macroediting y el microediting. En el primer caso, se toman unidades completas de texto, por ejemplo un capítulo, y lo que se busca es tener una visión global del original para asegurar su calidad. El microediting analiza unidades menores (párrafos, etc.) con el fin de verificar que cada parte del texto esté bien estructurada y sea precisa.

Una buena edición debe ser económica, esto significa, que se debe cambiar lo menos posible una frase para corregirla o hacerla inteligible. No se tiene que alterar el estilo de un autor, simplemente aclarar el lenguaje o su intención. En los casos en que un texto está realmente mal redactado, no es el editor quien debe reescribirlo, sino el autor.

En el mismo sentido, no hay que manipular el estilo del autor por el solo hecho de no compartir estilísticamente el armado de una frase. El trabajo del editor es conseguir que emerja la voz de quien escribe sin reemplazarla por la propia. La mejor edición será aquella que pase inadvertida.