El mouse de Douglas Engelbart
Por
Lic. Santiago Koval para Micropixel Blog
En 1951, Douglas Engerlbart, nacido en 1925, dejó por completo todo lo que estaba haciendo para centrarse de lleno en el mundo de los ordenadores, y dedicó su existencia entera a desarrollar herramientas que aumentasen la capacidad y productividad humanas, proyecto de vida que le llevaría en 1968 al desarrollo de un dispositivo que revolucionaría la informática: el mouse o ratón.
Este dispositivo, que fue concebido inicialmente como un indicador de la posición x-y en la pantalla del ordenador para facilitar su manejo al usuario, como un intermediador entre la máquina y el hombre sin necesidad de comunicar al pc mediante instrucciones u órdenes, está inspirado en las ideas de Vannevar Bush (As we may think), quien en 1945 ya soñaba con “navegar” entre hipertextos con su máquina Memex.
En las primeras pruebas del ratón probó con una pelota grande y pesada, y con aparatos con ejes centrales. Contaba con un panel bastante ligero que se sostenía al lado de la pantalla y con un control movible para manejar las cosas. Pero pronto comprobó que en rapidez y precisión, aquello que comenzó a llamar ratón, se llevaba la palma. Así, el primer modelo desarrollado por Engelbart fue construido de forma artesanal con materiales tan simples como la madera o una moneda, pero su funcionamento es prácticamente idéntico al de los ratones actuales. Este primer ejemplar es sin duda una pieza histórica en informática, y reside en la casa de California de su inventor, y no en ningún museo especializado como podría pensarse. El nombre con el que fue registrado fue “X-Y Position Indicator for a Display System”.
La presentación oficial del ratón se realizó el 9 de diciembre 1968, en el Civic Auditorium de San Francisco, ante un público de más de 2000 personas. Engelbart había preparado, junto con su equipo de 17 investigadores, una presentación multimedia que duró unos 90 minutos (en la que se presentaron muchas innovaciones como el hipertexto o la primera videoconferencia) y en la que quedó patente su intención de trabajar por la mejora de la comunicación entre hombres y máquinas.
Hoy, a sus 84 años, el doctor Engelbart sigue trabajando desde su casa en California para mejorar la interacción entre las personas y las computadoras.