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13 NOV

La revolucion digital, la Inteligencia Artificial y la automatizacion de la segregacion

A medida que más empresas buscan mayores ganancias a través de la automatización, la inteligencia artificial y otras innovaciones digitales, debemos considerar lo que se pierde cuando reemplazamos a los humanos por máquinas.

La modalidad de trabajo de la “economía de plataformas” genera muchas críticas legítimas. Pero en algún momento, muchos de esos empleos se automatizarán y se eliminará una importante fuente de trabajo para inmigrantes y personas menos formadas. Y a la par de la desaparición de esos empleos, también se perderán ocasiones de contacto social entre clases socioeconómicas y entre inmigrantes y nativos. De modo que hay una cuestión más amplia: qué efecto tendrá sobre nuestras sociedades diversas y multiétnicas la inminente pérdida de encuentros sociales involuntarios.

Piénsese en Uber, que da empleo a muchos inmigrantes. Según el sitio web de la empresa, Uber busca fomentar “felicidad e inclusividad” por medio de “eventos culturales y comunitarios globales para aumentar y realzar el aprendizaje y la comprensión interculturales”. Este mensaje centrado en la gente suena muy bien; pero Uber cifró sus esperanzas (y su rentabilidad futura) en los vehículos autónomos.

Antes de su decepcionante oferta pública inicial de 2019, Uber informó pérdidas por 1800 millones de dólares durante el año anterior, debidas en parte a los mil millones de dólares que pagó a sus trabajadores por invitar a otros conductores y otros incentivos.

El desempeño de las acciones de la empresa después de su salida a la bolsa ha sido accidentado, porque todavía no demostró que sea capaz de generar ganancias con su modelo basado en conductores humanos. Y los vehículos autónomos son una solución potencial obvia a este problema, como ya en 2013 anticipó Travis Kalanick, fundador de Uber; al ver un prototipo de auto sin conductor de Google, concluyó: “En cuanto estos autos sean realidad, ya no necesitaré al tipo del asiento delantero. (…) Eso sí que es aumentar márgenes”.

No hace falta decir que el trabajo para plataformas en la “economía colaborativa” defraudó las esperanzas iniciales de que produciría una explosión de microemprendimientos. Conducir para Uber no es el trabajo soñado de nadie, y los conductores de la empresa están librando una larga batalla por mejorar la remuneración y las condiciones de trabajo. Pero no olvidemos las interacciones sociales que se perderán cuando todos los autos de Uber (de hecho, cuando todos los medios de transporte) sean sin conductores.

 

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