Buenos Aires, septiembre de 2009

Boletín de actualización - Año 1 - Nro. 1

Generación de contenidos

Por Ed. Martín Herrera

Un sitio Web se nutre principalmente de contenidos, ya sean textos, imágenes, videos, sonidos o animaciones. Sin una actualización periódica, planeada y consistente con la identidad de la empresa, sus productos y servicios, los sitios corporativos se transforman en plataformas estáticas, rígidas, reiterativas y desactualizadas, que se fosilizan y dejan de captar el interés de los usuarios y, por ende, el número de visitas desciende a niveles cercanos al cero. De esta forma, se pierde el objetivo inicial: que una empresa, marca o servicio se consolide y amplíe su captación de clientes a través de los recursos de Internet.

Generación de contenidos en Sitios Web CorporativosGeneralmente, el problema radica en que las empresas ponen todas sus energías en crear y diseñar un sitio Web, y no en mantener, ampliar y profundizarlo. Ambos grupos de tareas son importantes y deben estar estrechamente relacionados al inicio del proyecto para que éste sea exitoso. Así, ocurre que las empresas en determinado momento advierten que sus sitios perdieron actualidad y rozan lo obsoleto. Lo que seguramente ocurrirá es que las tareas de generación, edición y actualización de contenidos recaerán sobre empleados no especializados que de pronto deben hacerse cargo de labores para las que no están capacitados y, fundamentalmente, no disponen del tiempo necesario para realizarlo en detalle.

Es por esto, que la delegación del trabajo de generación y edición de contenidos en agencias de comunicación especializadas es una decisión que la mayoría de las empresas está comenzando a tomar, ya que les asegura la creación periódica y sostenida de contenidos de alta calidad, posicionamiento semántico en buscadores y optimización de la experiencia del usuario final.

Idealmente, el planeamiento y la construcción de un sitio Web deberían desarrollarse gracias a la participación de distintos actores que orienten y guíen al producto para que éste sea de calidad y tenga una presencia destacada en Internet, no sólo inmediatamente luego de su lanzamiento, sino a lo largo del tiempo.

De esta manera, para un sitio Web corporativo promedio, el flujo de decisiones debería iniciarse con una reunión entre el cliente (que expresará el enfoque y el objetivo que desea que tenga su plataforma, y brindará información sobre su empresa, etc.), el diseñador (que buscará la mejor manera de plasmar en el diseño los objetivos del cliente, considerando como fundamental destacar los contenidos y asegurar su legibilidad) y el editor (que pensará modos prácticos para que el sitio tenga una generación y actualización de contenido periódica, siempre cuidando las formas de expresión y asegurándose de que los contenidos se adapten y sean consistentes con la imagen de la empresa).

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